Como se ha comentado en varias ocasiones cada vez que se ha hablado de alterar la realidad, aquello a lo que no paro de llamar 'magia' a falta de una palabra mejor que me evite utilizar períferasis demasiado elaboradas, el uso de esta capacidad por parte del personaje puede acarrear ciertas consecuencias negativas.
Hay varias formas de manejar estas situaciones y, como en tantas otras cosas en Q, dependiendo del estilo de juego que tú y tus jugadores querais llevar a cabo, os pueden interesar elegir una u otra, o quizá una mezcla de todas ellas.
De Fuera Hacia Dentro
Cuando el individuo intenta alterar la realidad se expone a qua realidad reaccione directamente contra él, incluso físicamente. El mecanismo de juego en este caso es sencillo. Cuando un personaje intenta alterar la realidad y falla, pierde un nivel de salud por cada cinco puntos de diferencia o fracción entre el resultado obtenido en la tirada y la dificultad del efecto que se pretendía conseguir.
Esta perdida de salud suele manifestarse en forma de repentinos dolores de cabeza o musculares y heridas internas que pueden más tarde pueden repercutir en la aparición de hematomas o hemorragias exteriorizadas (aquellas en las que la sangre no fluye de una herida, sino de orificiuos corporales naturales: oidos, nariz, boca, ano...) .
Su efecto puede ser instantáneo o manifestarse a lo largo de un periodo de tiempo posterior al intento fallido de alterar la realidad. En cualquier caso, como recomendación estética, mientras más estrepitoso sea el fallo en términos numéricos, menos debería tardar en manifestarse.
Rechazo de la Realidad
Otras veces la reacción puede ser ligeramente distinta y en lugar de tener un efecto meramente físico el personaje puede verse ligeramente 'desplazado' respecto a la realidad. Esto se manifiesta en una reducción de las capacidades del personaje para alterar la realidad. La perdida se calcula de la misma forma que en el caso de las perdidas de salud, pero la reducción se aplica al Potencial Q.
Este efecto es automático y no se manifiesta externamente de ninguna forma, si bien es posible que vengta acompañado por una ligera sensación de desorientación y tal vez nauseas de duraciónb breve.
La reducción del Potencial Q puede ser más recomendable para partidas con poca acción o en las que se quiera reservar el daño físico para situaciones muy especiales. Igualmente puede utilizarse como alternativa a la perdida de salud en aquellos casos en los que los jugadores precisen de algo de 'apoyo dramático'.
Acción y Reacción
Hasta ahora todos los efectos que hemos mencionado se aplican directamente sobre el personaje que intenta alterar la realidad, no hemos mencionado nada sobre las reacciones de la realidad sobre el propio intento de modificación. Siguiendo la analogía elástica de la realidad que se explicó anteriormente hay otra forma, algo más sutil, en la que puede manifestarse un fracaso de un intento de alterar la realidad es provocar el efecto contrario al que se buscaba obtener.
Esto puede tener un efecto mayor sobre la historia que sobre el propio personaje, por lo que su uso debería limitarse a los casos de fallos por márgenes más pequeños, 10 puntos de diferencia como máximo. Igualmente es posible utilizarlo en conjunción con las otras dos adversidades; es decir, aplicar el efecto contrario al que buscaba el jugador al mismo tiempo que se afecta a su salud o su potencial Q, pero de un forma más leve (reducción del daño o la perdida de Potencial Q en uno o dos puntos).
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Hace 7 horas



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