--- LINEA INTERVENIDA ---
A: ¿Te acuerdas cuando me sugeriste que hiciera un juego de rol?
B: ¿Yo?
A: Si, tú. Estábamos hablando de lo mal que estaba el mercado del rol, que no había nada nuevo, que todo lo que salía era lo mismo o era bazofia y me dijiste que la única forma era hacer yo mismo un juego.
B: Cierto. ¿Y ya has hecho algo?
A: Pues no. Bueno, más bien sí. He estado pensando en el asunto.
B: ¿Y?
A: Pues estuve pensando en hacer un juego sencillo, que sirviera de iniciación a los que no conocen el rol.
B: Si, para eso tienes [codificado], o [codificado], o [codificado]... Pero claro, eso ya está hecho, tú sólo tendrías que adaptarlo a tu propia ambientación y escribir el resto del juego.
A: A eso voy precisamente. Si, ya está hecho. Y no veo que funcione.
B: ¿Ahora me vas a decir que están mal hechos?
A: No. Al revés. Está bien hechos... Mira por ejemplo [codificado], tiene un sistema fácil de asimilar con el que puedes hacer casi de todo, y si quieres más complicación puedes utilizar cualquiera de los otros que tú has mencionado.
B: ¿Entonces cuál es el problema?
A: Simplemente no creo que sirvan realmente para atraer a más gente a la afición.
B: Claro que sí, te lo llevas a unas jornadas, se lo enseñas a la gente, haces unas partidas. También puedes montar un grupo de juego nuevo para ir introduciendo a gente.
A: Sí, eso es lo que se lleva haciendo de toda la vida, pero por algún extraño motivo no veo que funcione sólo conduce a la supervivencia, a mantener el mercado, pero no a ampliarlo, porque nadie se molesta en eliminar el problema de base que acarrean los juegos de rol.
B: ¿Qué problema?
A: El hecho de que los juegos de rol llevan estancados o han evolucionado desde su creación en un paradigma, sin darse cuenta de que, cada vez más, están compitiendo con la cultura del plug and play, que demanda diversión casi automática, que no precise de leerse un manual de cuatrocientas páginas antes de jugar o pasar cuatro horas como poco preparando con esmero una partida.
B: Bueno, jugar a rol requiere cierto esfuerzo, especialmente por parte del director de juego.
A: Ese es el problema. Es una diversión. No debería requerir tanto esfuerzo, al menos no cuando empiezas. La complejidad debería ser una opción.
B: Mmm. Esto me huele a [codificado] que tira para atrás. Has estado leyendo a [codificado].
A: Si, pero no va por ahí la cosa, aunque también he pensado en eso. Mira ahora tengo un poco de prisa, tengo que ir a trabajar. Si quieres quedamos esta tarde y te lo cuento tomando un café.
B: Como quieras. Salgo a las ocho de la tarde. ¿Te paso a recoger?
A: No, ya me acerco yo en metro.
---FIN DE LA CONVERSACION ---



7 Mensaje(s) Interceptado(s):
El problema es que ese tipo de juegos a los roleros viejos nos parecen algo sosos. Pero en realidad sí son necesarios.
mmmm....muy interesante la interceptación..
pero en mis múltiples visitas a ésta interesante página me he preguntado si el autor se decidirá algún día a revelar los datos que hay entre los corchetes...
un saludo
(la vena cotilla me pierde, lo se)
@Carlos de a Cruz: También los considero necesarios, y aunque a priori pueden resultar sosos para los más viejos, creo que hay que trabajarlos para buscarles las virtudes frente a otros juegos. No se trata de hacer algo mejor, sino de hacer algo que cubra otros huecos y necesidades.
@Bester: Gracias por el aprecio. Ser cotilla forma parte del ser humano, y no digamos ya del friki. Espero que tu curiosidad quede satisfecha dentro de poco en los Archivos Desclasificados que mencioné hacia el final de esta entrada .
Un saludo a ambos.
Me gustaría dejar caer una idea, y así podeis hasta debatir (y se que puede que no sea comparable al mercado de los juegos de rol):
¿Por qué siempre suponemos que los supuestos nuevos aficionados no estarían dispuestos a realizar el esfuerzo necesario de leerse 300 páginas para jugar a un juego de rol?
Estos últimos años hay ejemplos diversos de sagas de libros infantiles/juveniles con una enorme cantidad de páginas en cada uno de sus tomos, y podías ver fácilmente la cantidad de aficionados que no es que se los leyeran, sino que directamente se los bebían...
Que conste que es sólo una reflexión que dejo caer, ya que solia pensar de la misma forma, pero hay veces que ya no lo veo tan claro...
F&H
PD; No suelo escribir mucho Tirano, pero te sigo vigilando desde las sombras...XD.
@Jon Nieve: Mi opinión es que, como bien dices al principio, no es comparable. Leer y disfrutar el producto es un mismo acto en el caso e la literatura juvenil / fantástica, pero no lo veo extrapolable a un juego de rol, que exige comprensión de lo leído, internalización de las mecánicas y un trabajo posterior para convertir lo aprendido en material disfrutable.
Si, ya lo he comentado al principio, pero ¿y todos aquellos chavales y chavalas que se saben de memoria las pociones y hechizos de los libros "adicionales" de la saga Harry Potter?.
No creo que sea una cosa tan clara Tirano (alguien tendrá que hacer de abogado del diablo, no?)
F&H
Bueno, memorizar una lista de hechizos de Harry Potter no es tan complicado ('¡Alojomora!' acompañado de un movimiento circular de la varita). Aprender chorradas es algo que a todo aficionado se le da bien y lo hace como parte de la lectura y/o visionado del material.
Pero dejando de lado el hecho discutible de que eso sea equiparable a la asimilación de varias decenas de páginas de reglas (descontadas las ilustraciones, la historia del mundo y demás), sigue sin ser un alivio a la disociación lectura/disfrute que he mencionado antes.
Publicar un comentario en la entrada
Publicar un comentario en la entrada