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Noticias, Reflexiones y Maledicencias del Mundo del Rol

Wizards of the Coast despedía hace aproximadamente a un año a varios de los diseñadores que habían tomado parte en el desarrollo de la última edición de D&D (ver aquí o aquí). La noticia no tardó en saltar a los foros de Internet para disgusto y consternación de muchos aficionados que creían ver una mala señal en todo esto cuando todavía resonaban en el aire los ecos de globos sondas y filtraciones por parte de la propia empresa en torno a la cuarta edición, por no mencionar el cambio de licencia que tantos quebraderos de cabeza trajo durante el año siguiente a varias compañías.

Los despidos en EE.UU. no son una tragedia al igual que al otro lado del Atlántico. Allí la movilidad del trabajador y su capacidad para empezar de cero cuantas veces sea necesario es casi una virtud connatural al sueño americano. La eventualidad de los trabajadores, los contratos ex profeso para llevar a cabo tal o cual proyecto y la ejecución de reestructuraciones de personal es algo que se lleva casi con naturalidad en comparación con el enfoque que tenemos a este lado del Atlántico. No digo que sea bueno ni creo que lo sea; pero desde la óptica del mercado laboral americano no constituye ni mucho menos una tragedia.

Pero no es ese el tema del que se trataba, sino de la situación de la industria patria de los juegos de rol, que difícilmente podía permitirse por aquel entonces despedir a ocho personas. Y mucho me temo que a día de hoy todavía sigue sin poder permitírselo, principalmente por un único motivo: ninguna de ellas emplea simultáneamente a ocho trabajadores con la salvedad quizás, y sólo quizás, de las más potentes.

No mucho tiempo antes podíamos leer que Edge mantenía en nómina a unas seis personas en total. Podemos suponer que Devir, su homólogo en cuanto a fuerza y presencia en el mercado rolero por aquel entonces, tuviera una capacidad similar, o incluso siendo generosos ligeramente superior, pero ¿qué hay de las demás editoriales?

Muchas de ellas aparecían reflejadas de una u otra forma: Factoría, Ludotecnia, Nosolorol, Sombra... No voy a indicar a cuál pertenecía cada epíteto porque no merece la pena, pero si hay algo claro y común a todas ellas es que ninguna puede permitirse despedir a nadie por un sencillo motivo: con la salvedad de Factoría, los beneficios que obtenían no eran suficientes para mantener ni a una sola persona. Esto no es una afirmación gratuita. No pasó mucho tiempo antes de que pudiéramos leer a todo un señor editor quejarse amargamente, en cierto momento en que vinieron mal dadas, argumentando que debería dedicarse a su otro trabajo que es del que vivía y no a la ingrata labor de crear juegos de rol.

No hay que confundir todo esto con una carga contra las editoriales. No lo es. Se trata sencillamente de llamar la atención sobre el sencillo hecho de que mientras que en Wizards puede permitirse despedir a ocho personas y continuar con su línea editorial como atestiguan más de una veintena de suplementos publicados para D&D desde entonces, despedir a ocho personas en España sería el equivalente a despedir a todos los empleados fijos de la industria rolera del país. Por no hablar de que muy posiblemente esos salarios fijos existen por que las respectivas editoriales, al margen de si nos gustan o no, no se limitan a los juegos de rol.

No hay por tanto que echarse las manos a la cabeza ante los despidos ajenos, sino más bien lamentar la precariedad de nuestro propio mercado, en el que meses antes habíamos asistido al cese de facto de todas las líneas de Devir salvo la de D&D y unos días más tarde veríamos derrumbarse definitivamente la sección de rol de La Factoria, tras la pésima aceptación de la nueva edición de Vampiro y la pérdida de la licencia de La Llamada de Cthulhu. Y aún nos quedaban sorpresas por ver en el año que entraba.

3 Mensaje(s) Interceptado(s):

Werden dijo...

Tampoco en Devir Ibería trabajan 8 personas, te lo puedo confirmar. Al menos en cuanto sección comercial, contabilidad, edición y juego organizado. Si tienen un almacén con gente para logística, ya me callo; pero que salga alguno del silencio y que lo diga :)

zonk/PJ dijo...

Yo te puedo decir que Demonio Sonriente no puede despedir ni a una persona, por que no hay nadie contratado, ni gano dinero con ella...
Pero sin embargo mi ritmo de publicación no tiene nada que envidiar a las otras editoriales (y que conste que para mi gusto es lento).
Esto nos dice dos cosas:
Que no hace falta tener una compañía al uso para sacar material de calidad.
Y que este mundillo está movido 100% por aficionados, cobren o no por el trabajo que hacen. Solo te metes en esto si te gusta... y mucho.

El Tirano dijo...

@Werden: Lo de Devir Iberia es algo que más o menos suponía. Aquí no se hace desarrollo de productos para la compañía, todo lo más traducciones, sobre todo después de que cerraran de facto las líneas que no eran de WotC.

@Zonk/PJ: Bueno, Demonio Sonriente es para echarle de comer aparte y sus asuntos económicos son públicos y notorios.

Completamente de acuerdo en lo demás. El mundillo del rol lo mueven los aficionados, aún cuando los eficionados trabajen en o para las compañías grandes, que muchas veces tampoco hacen grandes beneficios con sus secciones de rol.

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