Necesitaba un mes de Agosto tranquilo para reponer fuerzas. Me notaba cansado y, lo que es peor, los que estaban a mi alrededor también se daban cuenta de que lo estaba, así que después de hacer un repaso mental de las cosas que llevaba hechas ese año, fueran o no de rol, decidí que me merecía tomarme unas vacaciones de quince días. Poco tiempo, si, pero lo suficiente para recargar las pilas, tanto para las cuestiones roleras como para las demás.
¿Significa eso que no he hecho nada? No exactamente. Es cierto que durante este mes he disminuido el ritmo de trabajo, pero he aprovechado para recuperar los días de ventaja que le llevo al blog escribiendo, una sana costumbre que durante este último año me ha salvado la aperiodicidad del blog. Además ha sido una fuente de diversión. La mayoría no os creeríais cuántas entradas, escritas con bastante más de un mes de antelación han sido capaces de predecir el futuro.
Volviendo a lo que importa, como ya os comenté en la entrada anterior, dediqué mis primeros días de vacaciones a supervisar la nueva edición de Historias de Darakkia, una mucho menos modesta que aquella primera de dieciseis ejemplares y que durante todo el pasado mes se ha estado vendiendo en jornadas. Finalmente he conseguido el principal objetivo que pretendía cuando comenzó el I Certamen de Ambientaciones de RyF. Sin embargo, ahora que he visto lo que han hecho con Embelyon, me dan ganas de lanzarme a la piscina para ver si puedo preparar una pantalla decente. Ya veremos en lo que queda la cosa.
Por otra parte por fin pude terminar El Ritual, el rol en vivo que estaba escribiendo con la ayuda de Alex Werden y Koña. Estamos tardando en publicarlo porque aún hay que pulirlo con las pruebas de juego que hicimos en las Jornadas Tierra de Nadie y, quizás, ilustrarlo y maquetarlo para que quede un poco más resultón. Si todo marcha como debiera, debería estar disponible para la próxima Portada Lunar del Fanzine Rolero.
Finalmente, Wizardz & Warriorz sigue su curso, lento pero seguro. Como pudisteis ver hace sólo unos días, Manu Strawdog ha empezado a enviarme ilustraciones para este pequeño juego. En buena parte, ver las ganas y la ilusión que le pone al proyecto, me ha empujado a no quedarme quieto durante este último y caluroso mes, así que he tenido que darle un buen impulso a este proyecto para acopasar su ritmo de trabajo.
El resto de proyectos, como no, tendrán que esperar. Es lo malo de que te gusten tantas cosas, que al final acabas teniendo poco tiempo para abarcarlas todas y vas formando una cola de tareas bastante nutrida. ¿Lo bueno? Que luego salen adelante, la gente se molesta en leerlas y a veces incluso te felicita y te das cuenta de que los esfuerzos valen la pena. El mes que viene más.
Nueva reseña: Cultura Hache
Hace 1 hora.



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