--- TRANSMISION INTERCEPTADA ---
Los JDR en realidad son un mal negocio. Con un libro y unos papeles puedes pasártelo increíblemente bien todo el tiempo que quieras. No necesitas que tus nuevos manuales sean compatibles con ningún “aparato” o “mecanismo actualizado” pese a lo que nos quieran hacer pensar. La energía que alimenta los JDR es la creatividad propia. Nuestra imaginación es su gasolina. Ese es su punto fuerte, su potencial incomparable. Solo hay que ver las magnificas ediciones de retroclones y juegos de regusto old school que florecen por internet o incluso en papel. Los sistemas y reglas, absurdos o no, siguen siendo tan validos hoy como cuando se escribieron. Por eso son un mal negocio, porque realmente son duraderos, eternos casi...
Las cosas han cambiado en este mundillo, los modelos comerciales mutan a toda velocidad y nos llevan a algún sitio en el que seguramente no nos gustará demasiado estar. Nuestro objetivo en medio de todo ese torbellino es ofreceros algunos juegos, los mismos que jugamos nosotros. Aportar nuestro granito de arena a este pasatiempo maravilloso.
Sociedad del Dado Cornudo
Manifiesto (Extracto)
--- FIN DE LA TRANSMISION ---
Este manifiesto y el texto análogo, quizás algo más vehemente, que aparece en Embelyon Microlite d20, ha valido el calificativo de trasnochado, como bien nos hacía notar uno de los miembros de esta iniciativa en esta entrada de Frankenrol en la que ampliaba, clarificaba y se extendía sobre la particular declaración de intenciones de la Sociedad del Dado Cornudo.
Es cierto que se puede no estar de acuerdo con algunas de las cosas que dicen; de hecho, creo aunque no me guste que la subsistencia a largo plazo de los juegos de rol como negocio y como pasatiempo pasa por adaptarse al mercado y sus demandas, que es el que a fin de cuentas te va a comprar tus productos, adaptando el producto a lo que te piden, aunque sean figuritas y cartas. Pero, ¿realmente qué es lo que piden o y qué parte es una necesidad generada?
Sin embargo, al mismo tiempo comparto algunas de las ideas que se dejan entrever en su manifiesto. Las editoriales, grandes y pequeñas, deben también hacerse respetar ante el mercado haciendo valer las señas de identidad de los juegos de rol y no desvirtuándolo, algo que nunca podrá hacer un ejecutivo o editor que no juegue a rol. Difícil ejercicio para un pasatiempo que es un mal negocio.
Quizás el problema sea identificar cuales son esas señas de identidad, llegar a ese acuerdo de mínimos sobre lo que realmente es la esencia de los juegos de rol que no esté unida a nombres propios. Pero eso es otra cuestión diferente y con frecuencia nebulosa, para la que se han escrito ríos de tinta en busca de una respuesta. Quizás esa bruma preñada de posibilidades es la verdadera belleza de este pasatiempo.



5 Mensaje(s) Interceptado(s):
La gente tiene demasiado tiempo para hablar de los demás. Un tiempo precioso que podrían invertir en solucionar todas esas cosas que no les gustan de la situación actual del rol.
Mucho "lirili" y muy poco "lerele".
Un saludo!!!
Totalmente de acuerdo con cuarto oscuro.
@ El Cuarto Oscuro & Britait: Nunca he considerado que hablar de los demás esté reñido con buscar soluciones. De hecho, se puede aprender mucho mirando lo que hacen los demás y reflexionando, para uno mismo o en voz alta, tanto de lo que consideremos aciertos como de lo que creamos que son errores.
Traspasar la línea que separa el debate del despotrique es ya una cuestión diferente. Para mí todo el que hace algo y lo ofrece a los demás, especialmente a nivel amateur, merece al menos el respeto de haber hecho un trabajo y tener la valentía de mostrarlo. Las valoraciones vienen después.
Entiendo tu postura, pero esta basada en un pensamiento utópico y poco realista.
La realidad es que los que hablan mucho suelen hacer bien poco para poner soluciones. Cuestion de perspectiva...
Un saludo!!!
@El Cuarto Oscuro: Eso depende de qué tipo de soluciones estés buscando... A mi me funciona, así que no debe ser muy utópico, pero comprendo que mis recetas no valen para todos.
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