Este Teléfono Pinchado era más o menos fácil de seguir. ¿Comprar rol en una tienda virtual o en una tienda física? Esa es una cuestión que para mí siempre ha estado muy clara, pero la verdad es que dependiendo de como se vea, se pueden aportar elementos a favor o en contra de una y otra postura.
Algunos quisieron ver a NoSoloRol reflejada y hasta cierto punto no puedo quitarles la razón. Pero como siempre digo, cuando escribo una de estas entradas siempre intento que los papeles que se reparten en esas peculiares obras de teatro puedan ser interpretados por varios actores, aunque sólo sea tangencialmente. Y en aquella ocasión estaba pensando también en una editorial emergente que por aquel entonces apostaba fuerte y vendía sólo online, sin contar con distribuidora y proponiendo ofertas exclusivas que no estaban disponibles en las tiendas físicas. No debería costar mucho atar cabos.
En fin, volviendo a la cuestión de las tiendas físicas y las tiendas virtuales,
surgió una pequeña conversación interesante en los comentarios de la entrada con Awakedreamer.
La cuestión principal era si las ofertas especiales que sólo estaban disponibles en las tiendas virtuales
amenazaban las redes de distribución locales. En el caso de mi ciudad, donde sólo hay tres tiendas,
me consta que la política de los regalos exclusivos sentó francamente mal en el gremio que, a la sazón, estaban faltos de la necesaria entrada continua de material que les permitiese mantener a su red de consumidores y fidelizar clientes.
Y parece que no es sólo cuestión de mi ciudad.
Desde el prisma de algunas editoriales la opinión, como decía Manuel Sueiro de NoSoloRol,
es que los libreros dejaron de apostar por el rol.
Y quizás tenga su parte de razón, volviendo a las tres librerías de mi ciudad, dos de ellas reponen poco y mal y están más preocupadas de vender comics o figuritas y sólo mantienen un surtido regular que incluye algunas de las novedades. El
fondo de catálogo es
casi inexistente y la mitad de las veces
ni se molestan en mirar si es posible o no hacer un pedido para
proporcionarte las cosas que no están en sus estantes. Lamentable pero cierto. Por supuesto, yo compro en la tercera.
Lo que nadie ha podido hasta ahora es negar la mayor: que vender directamente desde la tienda virtual supone, pese al trabajo adicional,
un mayor beneficio para las editoriales. Y eso es algo que los libreros como último eslabón de la cadena de distribución tradicional, saben perfectamente. Si además ponen ofertas exclusivas con las que no pueden competir,
puedo entender el cabreo y que algunos incluso se nieguen a traer productos de una editorial que les hace competencia. A eso me refiero con romper el mercado, a la destrucción de la red de distribución local.
Pero esta política no es exclusiva de NoSoloRol.
Algo parecido hizo Edge al celebrar su décimo aniversario, poniendo casi a precio de saldo una buena cantidad de productos, tanto en juegos de mesa como de rol,
sólo para clientes de su tienda virtual. ¿Os imagináis la cara de los libreros cuando vieron libros que a ellos les cuestan veintiocho euros rebajados a veinte? Es cierto que sólo duró unos días, pero seguro que más de uno se quedó sin vender material antiguo a causa de esta promoción.
Si se permite el paralelismo con la distribución en pdf, creo que
la aparición de iniciativas como Bits & Mortar parecen indicar que esta disociación del mercado es una realidad tangible. Aunque aquí la distribución en pdf aún no ha llegado a ser un problema para las tiendas físicas, en EE.UU. algunos le han visto las orejas al lobo en
las formas de distribución alternativas en formato pdf, que
también amenaza con sacar compradores de las tiendas tradicionales en ultramar. ¿Los de Bits & Mortar son cuatro locos? Puede parecerlo, pero no hay que olvidar que entre ellos está
Evil Hat, que distribuye
Dresden Files,
el quinto juego más vendido en EE.UU. durante el tercer trimestre de este año.
¿La solución a todo esto? Podría pensarse que todo está motivado porque el mercado es pequeño. Al ser pequeño, cualquier tira y afloja en el débil equilibrio de la cadena de distribución, a veces provocado por cuestiones ajenas a los deseos e intenciones de los extremos de dicha cadena, lo hace temblar y sacudirse. Por lo tanto
puede que la solución pase por ampliar el mercado, pero aún no he visto nada más que buenas intenciones en este sentido... y tampoco es algo que tenga muy claro que esa sea la verdadera solución. Si no me dedicaría a editar libros de rol.
¿Y en medio de todo esto?
En medio de todo esto las distribuidoras, que es cuestión para dedicarle un verdadero estudio de campo porque a veces nos olvidamos del papel que juegan en todo este entramado y, para colmo,
parece no haber dos editoriales que se distribuyan exactamente de la misma forma o por el mismo canal en este país... Bueno, es una forma de hablar, seguro que hay dos que coincidan, ya me entendéis.
Y en cualquier caso, que Cthulhu nos libre de que todas las editoriales se distribuyan por el mismo canal.