Hay personas que piensan con tal fuerza e individualidad, que pueden literalmente cambiar la realidad, alterando el tejido del consenso y cambiándolo. Son los llamados Solipsistas.
Los Solipsistas
Cada personaje en Solipsist se define en primer lugar a través de su Visión del universo. Vision con mayúsculas porque se trata de una definición de su mundo ideal, aquel con el que sueñan. Esta Vision es el elemento central del juego, ya que al mismo tiempo es la meta del personaje, el elemento que le motiva y confiere la capacidad de alterar la realidad y un peligro al que debe enfrentarse, pues corre el riesgo de ser absorbido por esa realidad paralela que anhela.
En relación con esta Visión y su concepto de personaje, cada jugador debe repartir un total de nueve puntos entre sus Obsesiones, que son cosas que, si consigue realizar, acercarían al Solipsista a su mundo ideal, a su Vision. Igualmente tendremos que repartir otros nueve puntos entre sus Limitaciones, aquellas cosas que separan al Solipsista de su mundo ideal o que le atan al universo consensuado y de las cuales es consciente.
Por supuesto, no existe una lista básica de Obsesiones y Limitaciones, no se trata de habilidades, estas deben ser creadas especificamente por el jugador conforme a la Visión de su personaje. Un poco más abajo podéis ver el ejemplo de una ficha de personaje de Solipsist.
Por lo demás, cada personaje empieza con una puntuación de cero en Desgarros, que es una medida de lo cerca que está el personaje de romper definitivamente la realidad consensuada y ser absorbido por el universo paralelo de su Visión, y de 5 en Infestación, que es una medida de la cantidad de animáculas, o visto de otra forma, de su capacidad para alterar la realidad.
Cómo Alterar la Realidad
La única mecánica descrita en Solipsist es la que se utiliza para modificar la realidad. El jugador sencillamente indica en qué forma quiere modificar la realidad y se asigna una dificultad a la modificación en función de que contradiga algo establecido explicitamente en la escena o anteriormente en la historia, así como por la presencia de otros solipsistas o una sombra.
Siempre que el resultado de las sumas y restas anteriores sea exactamente cero o un número negativo, el Solipsista habrá conseguido realizar el cambio. Por contra, cuando el resultado sea mayor que cero el cambio no se podrá realizar a menos que el Solipsista gaste parte de su puntuación de Infestación. Hay muchos más detalles interesantes, pero si os los cuento no tendría mucho sentido comprarse el libro.
Basta con decir que a medida que el Solipsista vaya modificando la realidad, la puntuación de sus Obsesiones y Limitaciones irá variando, gastando y recuperando Infestación, y acumulará puntos de Desgarro cada vez que fuerce excesivamente la realidad, de tal forma que si eventualmente la suma de su puntuación de Desgarro y la quinta parte de la puntuación de Infestación fuera superior que la suma de todas sus Limitaciones, el Solipsista asciende a su universo ideal, quizás desapareciendo por completo, quizás dejando tras de sí la carcasa vacía pero con vida de su cuerpo.
Cosas a Tener en Cuenta
Mecanicamente el juego dista de ser perfecto. Aunque resulta muy meritorio el sistema de resolución sin dados, a primera vista se le ven lo que un buen amigo mío denomina "las costuras", aquellas cosas que no han sido del todo bien afinadas o que han quedado. No hay que ser muy listo para hacer unas cuantas cuentas y prever el resultado de un intento de cambio de la realidad en un sentido o en otro antes de declararlo.
Por otra parte, salvando quizás la portada, el trabajo de ilustración es realmente pobre. Los estilos de los distintos ilustradores son demasiado dispares y las ilustraciones no mejoran la lectura ni aportan segundas interpretaciones. Creo que nunca había criticado tan duramente a un juego por este aspecto, quizás porque hasta ahora nunca me había encontrado un trabajo tan pobre en este sentido. La imagen que podéis ver a la derecha es de las pocas que pueden salvarse para mi gusto.
Otro de los grandes defectos del libro es el uso deficiente del espacio. La información no parece adecuadamente distribuida y se malgastan nueve de las noventa y seis paginas del libro en ejemplos de personaje y anuncios completamente superfluos. Igualmente, aunque las ocho páginas dedicadas al ejemplo del juego son bastante necesarias, el tono con el que se narra dicho ejemplo (y los demás que aparecen en el libro) desmerecen en gran medida el resto del buen trabajo.
Para mencionar también un aspecto positivo, resultan cuando menos curiosos los apartados dedicados a explicar la evolución del juego y sus ediciones de boca de su autor y su primer editor, Greg Hutton, que tiene a bien incluso enmendar la plana al autor sugiriendo la desaparición del concepto de Sombra, (una suerte de antagonistas de los Solipsistas con ciertos efectos mecánicos), algo en lo que estoy completamente de acuerdo.
Solipsist
David Donachie
Solipsist RPGs
20 $ (PDF 10 $)











